Un mecanismo usado por grandes marcas para vender, es el anclaje de precios, estrategia psicológica consistente en mostrar un precio inicial más alto, antes de promociones y/o rebajas, con un descuento en el precio final.
Según investigaciones financieras y comerciales, la parte mental del consumidor es sensible a ofertas, descuentos y promociones a la hora de comprar un producto.
Para el comercio en internet, los algoritmos de IA, conocen muy bien las preferencias de los usuarios y personalizan las ofertas a través de telefonía móvil y otros dispositivos. Los algoritmos, se encuentran entrenados para detectar el día de la semana y la hora en la cual los usuarios, son más receptivos a comprar impulsivamente.

De esta forma, los diferentes establecimientos comerciales, aprovechan esos momentos para reforzar la recompensa inmediata, ofreciendo cupones con descuentos, los cuales envían a través de notificaciones. Esas notificaciones van directamente al cerebro del consumidor produciendo emociones positivas, con sensación de logro, una vez se realiza dicha compra.
Caer en esas estrategias comerciales, puede ser muy perjudicial para las finanzas personales, por lo cual se requiere racionalizar las compras evitando caer en gastos o compras impulsivas.
Para comprar con sentido objetivo, es recomendable que: (Martín Moro, A.; 2025).

El anclaje de precios se aplica en todos los sectores económicos, vemos su uso en contextos pequeños como los restaurantes, en cuyos menús siempre existe platos con precio excesivo, y la pregunta que podría surgir es por qué el restaurante pone un plato tan costoso si sabe que nadie lo va a pedir?. Y la respuesta es que corresponde a una estrategia de Marketing, llamada anclaje de precios, indudablemente el plato no aparece en el menú para venderse, está allí para que el precio de todos los demás platos parezca razonable, económico o una ganga.
Las estrategias de anclaje de precios, como la fijación de precios en cantidades terminadas en 9, 99, 999, da la apariencia que los productos son menos costosos.
En el anclaje de precios, los comercios en lugar de colocar precios fijos, ofrecen a los compradores un descuento para que éstos perciban el artículo como más valioso. Al proporcionarles un poco de contexto, aumentan el entusiasmo de los clientes por un producto.