
La dismorfia financiera no se diagnostica clínicamente ni tiene registros estadísticos, pero sin duda sus efectos son bastante visibles en la vida cotidiana. Se manifiesta en:
❖ Las tarjetas de crédito que no logran pagarse totalmente;
❖ La ansiedad por aparentar ante los demás;
❖ La renuncia a proyectos y metas que sí son realizables;
❖ La distorsión en la forma en que las personas se visualizan frente al dinero;
❖ Los créditos de consumo constantes;
❖ La falta de dinero disponible incluso pese a contar con ingresos suficientes;
Esta distorsión de la forma como se ve el dinero, la padecen comúnmente en la actualidad:
• Quiénes piensan que nunca podrán independizarse;
• Quiénes gastan y gastan como millonarios;
• Millennials y centennials;
• Quiénes creen que tienen más dinero del realmente disponible, lo cual conduce a niveles altos de endeudamiento;
• Quiénes a pesar de contar con una estabilidad económica, se perciben como personas que viven en situaciones
precarias, lo que los limita en la realización de sus proyectos y les impide alcanzar sus metas;
Es muy común en la actualidad que los jóvenes crean que nunca van a poder adquirir una vivienda propia; sin embargo,
gastan grandes cantidades en viajes y conciertos, gastando más de lo que gastarían pagando la cuota mensual de un
crédito hipotecario. De igual forma, se evidencia también el fenómeno de personas con un alto poder adquisitivo, que viven
preocupadas por mantener un alto estilo de vida y con la sensación, que nada de lo que tienen y ganan es suficiente.
Ambas situaciones conllevan a un elevado endeudamiento, que necesariamente repercute negativamente en la libertad
financiera, la salud emocional y financiera y la estabilidad futura.
Uno de los principales detonantes de esta distorsión denominada dismorfia financiera son las redes sociales, usadas por la mayoría para exhibir ciertos lujos y estilos de vida que dan lugar a comparaciones y a la ilusión y estrés vivencial que todos pueden y deben alcanzar ciertos estándares para ser “exitosos y felices” .
❖ Consumo desmedido;
❖ Erosión de los presupuestos familiares;
❖ Ausencia de patrimonio;
❖ Dependencia del Estado cuando cesa la etapa productiva;
Si padeces dismorfia financiera, es recomendable que implementes en tu vida financiera, las siguientes recomendaciones:
✓ Basa tus decisiones financieras en un presupuesto real según tus ingresos;
✓ Reduce el tiempo de exposición a redes sociales;
✓ Busca apoyo de asesores financieros;
✓ Edúcate financieramente;
✓ Si tienes hijos, asegúrate que desde etapa temprana cuenten con una sólida formación o educación financiera;

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Referencia
Sandra Rojas, 27 de junio de 2025. Te dura más la ansiedad que la quincena? Podría ser dismorfia financiera.
https://lacaderadeeva.com/finanzas/que-es-la-dismorfia-financiera-y-como-afecta-a-los-jovenes/14189