El internet de las cosas o IoT, comprende sistemas que tienen la capacidad de interacción autónoma con otros sistemas y de toma de decisiones sin intervención del hombre. El IoT, es una red de objetos físicos conectados por medio de Internet los cuales interactúan mediante redes de comunicación y aplicaciones en la nube.
El Internet de las cosas permite:
- A los objetos comunicarse entre sí.
- Acceder a información en Internet.
- Capturar, almacenar y recuperar datos.
- Interactuar con usuarios humanos, sistemas y aplicaciones.
- Crear ambientes cada vez más conectados.
- Acortar la distancia entre la realidad y la virtualidad.
El Internet de las cosas ha venido expandiendo su aplicación, día a día, en diferentes áreas del conocimiento, e indudablemente afectará a la mayor parte de las industrias y sectores puesto que toda profesión tiene un porcentaje de actividades que son automatizables. Lo interesante del Internet de las cosas es que se centra en recopilar información, procesarla y presentarla al ser humano de tal forma que pueda entenderse, analizarse e interpretarse. Esto permite automatizar muchos procesos y que el ser humano centre su actividad en la toma de decisiones.

El IoT sirve para:
- Automatizar las tareas.
- Automatizar los procesos.
- Facilitar nuestra vida.
- Recopilar grandes cantidades de datos.
- Analizar datos para establecer tendencias y sacar provecho de éstas.
- Ayudar en la ejecución de un mejor trabajo.
Los componentes que conforman el internet de las cosas son:
- Sensores: dispositivos que detectan variaciones y las convierten en una señal eléctrica útil para un sistema de control. Su función es detectar cambios en el entorno, y pueden ser de contacto, térmicos, ópticos, magnéticos, entre otros.
- Actuadores: son los que mueven o controlan algo, es decir, son los encargados de enviar una respuesta frente a los estímulos, éstos se vinculan con acciones, por ejemplo, el encendido de un equipo, la iluminación de un lugar, la activación de una alarma.
- Periférico: es el aparato o dispositivo auxiliar e independiente, que se encuentra conectado a la unidad central de procesamiento. Es una unidad o dispositivo de hardware que permite la comunicación del controlador con el exterior y con los sistemas que almacenan la información. Entre los periféricos se encuentran: teclados, memorias externas o USB, grabadoras, pantallas LCD, micrófonos, cámaras, impresoras, pantallas táctiles, entre otros.
- Microcontroladores o procesadores (computadores personales): dispositivos que leen los estados de los sensores, los interpretan y según esa interpretación emiten una acción a los actuadores.
- Plataformas de IoT: pieza central en el Internet de las cosas porque conectan el mundo real y virtual por medio de la digitalización.
La mayoría de aplicaciones del Internet de las Cosas o Internet de los Objetos se encuentra en los sectores industriales. Algunos ejemplos de estas aplicaciones son:
- Seguimiento de vehículos y paquetes que realizan las empresas de transporte usando tecnologías de IoT.
- Monitorización, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mediante dispositivos conectados a Internet.
- Servicios públicos municipales, alumbrado, control de tráfico realizados en muchas administraciones locales, forman parte del IoT.
- Miniaturización de microprocesadores empleados como sensores para la captación de datos, en el sector de la electrónica y las telecomunicaciones.
- Los smartphones, las tablets, las ropas tecnológicas o wearables (relojes y pulseras inteligentes, entre otros), electrodomésticos, televisores, automóviles, cámaras de seguridad, bombillas.
El mundo está avanzando a pasos agigantados hacia la digitalización en todas las industrias y también en nuestra vida hogareña, cuya automatización está basada en el uso de sensores de diferentes clases como: sensores de proximidad, movimiento, humo, temperatura, luz.
