Cómo estimular el aprendizaje de los niños pequeños

Publicado el 30 de septiembre del 2026 | Por: Isabel Libreros
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Un martes cualquiera, mi hija de tres años me hizo doce preguntas antes del desayuno. Doce pregunta... La última fue: "¿por qué los perros no hablan?" Respondí lo mejor que pude. Ella me miró fijo y dijo: "No sé si te creo".

Criar a una niña de tres años es como tener un filósofo en casa que no sabe atarse los zapatos todavía. Preguntan todo, cuestionan todo y aprenden todo a una velocidad que nos deja sin aliento. Soy Isabel Libreros, asociada de Coomeva, y uno de los aprendizajes más grandes de la maternidad ha sido entender que esa etapa de preguntas infinitas no es un desafío, es una oportunidad de oro.

La neurociencia lo confirma entre los dos y los cinco años el cerebro infantil forma hasta un millón de conexiones neuronales por segundo. Es el periodo de mayor plasticidad cerebral de toda la vida. Lo que hacemos en esos años importa de una manera que no se puede recuperar después. Eso suena a presión, pero también es la mejor motivación para estar presentes.

El desafío real no es saber todas las respuestas. Es tener la paciencia y la creatividad para convertir el día a día en aprendizaje. El supermercado se vuelve una clase de colores y cantidades. El baño, un laboratorio de ciencia. El camino al parque, un cuento de aventuras. No necesitas recursos costosos, necesitas intención y presencia.

Lo que más me ha funcionado es seguir su curiosidad sin apresurarla. Si ella pregunta por qué llueve, no le doy una clase magistral, busco un charco y saltamos en él juntas. Aprender con el cuerpo es la primera universidad de una niña de tres años.

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