Educación cooperativa: la clave para crecer juntos

Descubre cómo la educación cooperativa fortalece la participación, forma asociados y construye organizaciones solidarias con futuro.

Publicado el 5 de noviembre del 2026 | Por: Alma de Rosa Zamora Arrechea
4

El origen: un principio con historia 

Entre los siete principios que la Alianza Cooperativa Internacional reconoce como guía del movimiento, hay uno que numerosos estudios señalan como el cimiento de los demás: la educación, formación e información. Ya los pioneros de Rochdale, en la Inglaterra del siglo XIX, destinaban parte de sus excedentes a bibliotecas y salones de lectura para sus miembros. Entendían que una cooperativa solo funciona si sus asociados comprenden cómo se toman las decisiones, cómo se manejan los recursos y por qué vale la pena participar. Sin conocimiento, la propiedad colectiva corre el riesgo de quedarse en el papel.

La práctica: recursos que se convierten en formación

En el país, la legislación del sector solidario establece que las cooperativas deben destinar una parte de sus excedentes a un fondo de educación, bajo la supervisión de la Superintendencia de la Economía Solidaria. Ese dinero se traduce en cursos sobre economía solidaria, capacitación de directivos, programas de educación financiera y apoyos para la formación de los asociados y sus familias. Lejos de ser un gasto, se trata de una inversión que fortalece la gestión interna, mejora la calidad de las decisiones y consolida la confianza entre quienes conforman la organización.

El efecto: asociados que participan

Un asociado informado no se limita a usar los servicios; también vota en las asambleas, propone mejoras, revisa los estados financieros y se postula para cargos de dirección o control. Esa participación activa es lo que diferencia a una cooperativa de una empresa convencional. Cuando la formación es constante, la democracia interna se vuelve real y las elecciones dejan de ser un trámite. Además, quienes conocen los valores cooperativos suelen convertirse en sus mejores divulgadores, invitando a familiares, colegas y vecinos a sumarse a un modelo que pone a las personas por encima del capital

El reto: hablarles a las nuevas generaciones 

Los jóvenes se informan de manera distinta, valoran la flexibilidad y buscan propósito en lo que hacen. Para ellos, la educación cooperativa necesita formatos ágiles: contenidos digitales breves, experiencias prácticas, voluntariados y espacios donde puedan proponer ideas. 

El modelo solidario tiene mucho que ofrecerles, pues conecta con preocupaciones actuales como el consumo responsable, la equidad y el desarrollo de las comunidades. El desafío consiste en contar esa historia con un lenguaje cercano, mostrando que cooperar no es una idea del pasado, sino una forma vigente de construir bienestar compartido.

Participe, aprenda y aporte. Coomeva pone a disposición de sus asociados cursos de formación en economía solidaria, programas de capacitación para delegados y líderes, y espacios de educación financiera y empresarial financiados con los recursos que el propio modelo cooperativo reinvierte. Inscríbase en las actividades de su regional, asista a las asambleas y conviértase en protagonista de una organización que crece cuando sus asociados se forman

Artículos recomendados