Para hablar de microcrédito es necesario hablar de la historia del profesor Muhammad Yunus, quien fue docente y director del departamento de economía de la Universidad de Chittagong (Bangladesh) cuando regresó después de terminar su doctorado en Estados Unidos en 1972. En esa época, Bangladesh estaba pasando por una época de hambruna después de haberse independizado de Pakistán. Para ese tiempo, aproximadamente el 80% de la población vivía en la miseria. Entonces, él se desilusionó de la economía: “Nada en las teorías económicas que enseñé reflejó la vida a mi alrededor. ¿Cómo podría seguir diciendo a mis estudiantes que creyeran historias en nombre de la economía?”.
El microcrédito en Colombia se ha venido desarrollando a través de instituciones microfinancieras y bancos que han adoptado esta filosofía para apoyar a microempresarios en sus proyectos productivos.
Las microfinanzas han tomado gran importancia, sobre todo a comienzos de este siglo, debido a los beneficios que estas brindan a sus usuarios, entre los que podemos mencionar:
El microcrédito está dirigido a las personas de bajos recursos que no cuentan con un historial crediticio o los requisitos indispensables para adquirir créditos con el sistema financiero formal y que buscan, por medio de la creación de microempresas, obtener mayores ingresos.
En la Fundación Coomeva, que es la empresa del grupo que apoya a los empresarios y emprendedores asociados a Coomeva a través de líneas de microcrédito, aunque los clientes de Fundación Coomeva son asociados con un perfil económico más elevado que los clientes habituales de las entidades microfinancieras, la Fundación Coomeva se convierte en el apoyo al crecimiento económico de los asociados con tasas competitivas en la línea de microcrédito frente al mercado y mejora su calidad de vida al aumentar sus ingresos.
Bibliografía: