
El hogar representa mucho más que un lugar para vivir.
Para una persona con discapacidad, la vivienda puede ser también el espacio donde desarrolla sus actividades diarias, recibe cuidados, realiza tratamientos y encuentra seguridad. Por esta razón, cuando ocurre una calamidad como un terremoto y una vivienda resulta afectada, las consecuencias pueden ser aún mayores para las personas con discapacidad y sus familias.
Una vivienda dañada puede dificultar el desplazamiento, el acceso al baño, el uso de habitaciones o la movilidad dentro del hogar. Además, algunas personas pueden necesitar adecuaciones especiales, como rampas, barras de apoyo, modificaciones en puertas o espacios que faciliten su autonomía.
Después del terremoto ocurrido en Cali el 10 de agosto de 2026, las entidades públicas pusieron en marcha diferentes mecanismos de apoyo para las familias damnificadas. La Alcaldía de Cali informó que los hogares cuya vivienda quedó destruida o declarada no habitable podían acceder, cumpliendo los requisitos establecidos, a un apoyo económico temporal equivalente al 60 % de un salario mínimo durante tres meses. Este beneficio fue dirigido a los hogares registrados en el Registro Único de Damnificados (RUD).
- También existen mecanismos nacionales de vivienda. El Ministerio de Vivienda contempla subsidios familiares para hogares afectados por situaciones de desastre o calamidad pública. Estos recursos, de acuerdo con los requisitos y la disponibilidad presupuestal, pueden contribuir a la adquisición, construcción o mejoramiento de una vivienda.
En el caso de las personas con discapacidad, estos apoyos son especialmente importantes porque la recuperación del hogar debe considerar sus necesidades particulares. No basta con tener nuevamente un techo; es necesario que la vivienda pueda ser segura, accesible y adecuada para la persona y su familia.
En este sentido, Coomeva también cuenta con mecanismos de protección para sus asociados. A través del Fondo Mutual de Bienestar Integral existe una cobertura denominada "Gran Discapacidad", dirigida a determinados casos en los que se presenta una pérdida de capacidad laboral u ocupacional igual o superior al 50 %. Esta cobertura puede reconocer servicios de salud hasta por $20 millones y contempla un sublímite de hasta $4 millones para gastos relacionados con la adecuación de la vivienda cuando esta sea necesaria como consecuencia del mismo evento.
Es importante aclarar que estos beneficios de Coomeva están sujetos a condiciones, requisitos, períodos de carencia y exclusiones establecidos en el reglamento. La recuperación después de una calamidad debe ser un esfuerzo conjunto. El Estado, las alcaldías, las organizaciones sociales, las empresas y entidades solidarias pueden aportar para que las familias no solamente recuperen una vivienda, sino también las condiciones necesarias para vivir con seguridad, dignidad e independencia.
