8 pasos para hacer un proyecto de vida a corto, mediano y largo plazo

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Hacer un proyecto de vida: cómo lograrlo en 8 simples pasos

Hacer un proyecto de vida resulta muy necesario para fortalecer el cumplimiento de metas que evidencien resultados óptimos a futuro. Se trata de un plan trazado en un esquema vital que establece un claro orden de prioridades, valores y expectativas.

Un proyecto de vida te permitirá cumplir esos objetivos

Así, hacer un proyecto de vida te permitirá cumplir esos objetivos y percibir beneficios a corto, mediano y largo plazo. Además, podrás alcanzar la libertad financiera, lo que redundará en una excelente inversión pese a no haber abonado dinero.

8 pasos para hacer un proyecto de vida exitoso.

A pesar de todo lo que proporciona, desarrollar un proyecto o plan de vida resulta complejo. Por eso, aquí te presentamos 8 pasos necesarios para realizarlo de la mejor manera y evidenciar grandes ventajas:

1. Define objetivos claros:

Si tienes bien claro lo que deseas y, por ende, sabes cómo hacerlo, entonces todo será más sencillo. De esta forma, y como consecuencia de hacer un proyecto de vida, hasta podrás aumentar el ahorro económico cada mes. Concretamente, los objetivos claros posibilitan establecer una visión coherente y los pasos a seguir. Todo ello con el fin de ir cumpliendo cada una de las metas en los plazos establecidos. De lo contrario, los constantes imprevistos e irrupciones alterarán tus planes y te sentirás desmotivado para continuar.

Proyecto de vida
Proyecto de vida 01

2. Conoce los diferentes requerimientos

Más allá de contar con firmes convicciones, hacer un proyecto de vida correcto y eficaz implica conocer sus requisitos. Esto ya sea para avanzar o concretar algo. Por ejemplo, si deseas alquilar un lugar para poder producir y vender, debes saber cuánto te costará todos los meses. A su vez, lo que al principio te resulta accesible al hacer un proyecto de vida podría volverse más complejo con el transcurso de los meses y alterar el cumplimiento de tus proyectos. Por ello, tienes que establecer un orden junto con metas coherentes y acordes a tus posibilidades.

3. Mantén un equilibrio emocional

Durante tu proyecto de vida debes ser positivo para poder enfrentar los desafíos del mejor modo. Lo más importante es mantener un equilibrio emocional que te impida, por ejemplo, padecer depresión cuando una meta pequeña no se cumple, se retrasa o carece de los beneficios que esperabas.

Recuerda que el equilibrio emocional desempeñará un rol muy importante al hacer un proyecto de vida. Este te permitirá mostrarte fuerte, convincente y seguro al momento de realizar una acción, entablar contactos y tomar decisiones.

El equilibrio emocional te permitirá mostrarte fuerte, convincente y seguro.

4. No detengas tus objetivos 

en caso de resultados negativos.

Al tratarse de un largo recorrido, es muy probable que en algún momento des un paso en falso y que los resultados no sean los anhelados o que se demoren más de lo previsto; lo que puede generar miedos, dudas e incertidumbre. 

 Al comenzar a hacer un proyecto de vida puedes pensar lo peor, pero los errores y momentos negativos siempre sucederán. De hecho, hay quienes aseguran que son necesarios para transitar un camino próspero y alcanzar el éxito en el futuro. 

Proyecto de vida 02

Por esta razón, si padeces algún inconveniente o resultado que no estaba en tus expectativas, no abandones tus objetivos. Al contrario, aprovéchalo para cosechar más fuerza, evaluar todas las opciones o alternativas para cambiar y seguir adelante.


5. Determina tus valores

Determina tus valores

Más allá del orden y de los objetivos a mediano y largo plazo, los valores son los que marcan el camino y proporcionan una identidad al hacer un proyecto de vida. Así, debes tener en claro que ningún plan prosperará de forma exitosa si va en contra de tus propios valores. 

 Una buena recomendación es establecer los valores que crees más relevantes. Estos deben abarcar todo lo vinculado con lo personal, laboral, familiar, social, ético, material, entre otros. Cualquiera sea la cantidad total, tienes que contemplar todos los aspectos presentes en tu vida cotidiana.


6. Determina tus necesidades

En paralelo a lo anterior, te resultará imposible hacer un proyecto de vida en el que desconozcas tus principales necesidades. Estas últimas son, justamente, las que justifican tus actos y esfuerzos para alcanzar lo que tanto anhelas para tu vida.

Cabe destacar que es probable que tus necesidades radiquen en distintas cuestiones, como lo personal, económico, empresarial y familiar. Y es probable que consideres prioritaria una de ellas o que incluso algunas estén ausentes.

Si te cuesta encontrar tus necesidades principales al hacer un proyecto de vida, siéntate tranquilo y haz un listado. 

Piensa qué priorizarías, en caso de tener que elegir una sola cuestión, e intenta resumir las tres más importantes. Todo ello con el objetivo de poder involucrarte en ellas.

Identifica aquellas necesidades que te involucren a ti y a tu familia y que influyan en la felicidad conjunta. Esto te permitirá primar las más importantes tanto para el corto como para el mediano y largo plazo. Además, te sentirás aún más motivado para hacer frente a los diferentes desafíos.

De todos modos, debes saber que el hecho de contar con necesidades múltiples no es negativo. La multiculturalidad de hoy en día te obliga a tener en cuenta y a incorporar múltiples cuestiones a menudo.

7. Transforma tus valores y necesidades en acción.

Cumplir objetivos

Una vez establecido todo lo descrito anteriormente, llega el momento de demostrar lo que anhelas a través de la práctica. Pese a que te parecerá lo más complejo para comenzar y luego para continuar, debes saber que los valores y necesidades te proporcionarán fuerzas para avanzar cada día. 

 No obstante, resulta esencial que vayas más allá y que intentes observar lo abstracto de tus valores y objetivos. Esto último te permitirá establecer las estrategias más adecuadas según las acciones que debes llevar adelante de manera permanente.

Por otra parte, debes aferrarte en todo momento a tus valores y necesidades para evitar la desmotivación. La consecuencia de ello será dejar el proyecto a la mitad o incluso abandonarlo sin haber evidenciado resultados positivos.

8. Entabla contactos y establece vínculos para hacer un proyecto de vida.

En muchos casos, los objetivos no pueden realizarse de manera individual, sino grupal o a través de una sociedad. Y, hoy en día, la tecnología y las distintas plataformas posibilitan encontrar a las personas más adecuadas para alcanzar esas metas.

Estas tal vez no sean tus amigos, pero sí pueden llegar a complementarse al compartir los mismos objetivos y avanzar hacia ellos de forma progresiva y exitosa. Así pues, se trata de reunir personalidades, valores y necesidades afines para potenciarlas y transformarlas luego en acciones correctas.

Plan de vida

Si buscas en Internet cómo comenzaron muchos emprendimientos y empresas que alcanzaron el éxito, observarás cómo las asociaciones y estrategias de retroalimentación resultaron claves. De todos modos, depende principalmente de tu personalidad y objetivos.


Si deseas vivir bien y tranquilo sabiendo que alcanzarás el bienestar financiero, entonces debes hacer un proyecto de vida.


 Aunque requiera de mucho tiempo de dedicación e implique padecer algunas situaciones negativas, redundará en una gran inversión debido a los beneficios que le proporcionará a tu vida y a la de tus seres queridos.

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