Para la creación de marca, no debemos vender primero y comunicar después, sino al contrario. Debemos empezar por crear un puente de comunicación con el público, compartiendo de diferentes formas cuál es la necesidad que estamos satisfaciendo y de qué manera lo estamos haciendo.
Como emprendedores, debemos buscar una comunicación en el emprendimiento de ida y vuelta con las demás personas; necesitamos que interactúen con nosotros y nos digan si se sienten identificadas con lo que expresamos.
Existe un momento en la creación de nuestra marca en el que debemos reflejar los deseos del público objetivo de nuestra propuesta, con el fin de reducir cualquier brecha de insatisfacción. El objetivo inicial no debe ser llegar a millones de personas, sino alcanzar a nuestro público objetivo, es decir, a quienes realmente nos necesitan y a quienes podemos ofrecer una solución a sus necesidades.
Una buena comunicación es esencial para atraer al público a través de un mensaje claro, asertivo y emotivo, que represente al cliente potencial o ideal al que se dirige nuestro emprendimiento.
Se trata de comunicar, tomándose el tiempo necesario, sin vender a "gritos", sino haciéndolo con paciencia, creatividad y dedicación.
Uno de nuestros trabajos como emprendedores es conocer a nuestro público objetivo, identificando cómo le generamos felicidad, bienestar y tranquilidad. Luego, simplemente, debemos esperar.
La comunicación es una palanca para alcanzar los objetivos de un emprendimiento, pero debemos ser claros en que no debe prometer nada por encima de sus posibilidades, pues esto podría traducirse en un fracaso a corto plazo.
Una buena comunicación en tu emprendimiento informa, posiciona su imagen, persuade, crea lazos y construye comunidad.
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Referencia: Pozo Recasens, C. D. (2015). La utilidad de las redes sociales y las pop-ups como nuevos medios de comunicación en el emprendimiento: caso de estudio Biombo 13.