El mobiliario son los muebles que crean un espacio acogedor, en cualquier estancia sea en nuestro hogar o en un hotel. Las principales características del mobiliario deben ser:
- Que sea de un material resistente, ya que su uso va a ser grande.
- Que no se manche fácilmente y sea cómodo de limpiar.
- Que posea una estética acorde con la imagen que se quiere proyectar.
Existen dos tipos de mobiliario: básico y complementario. El mobiliario básico está conformado por aquellos muebles imprescindibles en todo hogar y/o alojamiento. El mobiliario complementario comprende los elementos que no hacen parte del mobiliario básico y que aportan una mejora a éste. En una habitación el mobiliario básico comprende: cama, mesita de noche, closet, espejo o tocador. En el mobiliario complementario podemos encontrar: sofá, perchero o solterón.
Mobiliario básico:
Las camas, por supuesto, son el mueble más importante de cualquier habitación, y de una adecuada elección de éstas depende un buen descanso. Asimismo, es de gran importancia escoger un buen colchón para éstas. Un buen colchón posee las siguientes características:

- Ergonómico, es decir, adaptable al cuerpo;
- Alta densidad y resistencia;
- Excelente regulador isotérmico;
- Debe ser antiácaros y antibacterias;
- Larga duración
Las mesitas de noches, en éstas pueden colocarse el teléfono y una libreta con los números de teléfono más importantes y una lámpara para lectura.
El armario o clóset se recomienda que esté empotrado y que sus puertas sean corredizas para ahorrar espacio.
Mobiliario complementario:
Se recomienda incluir un sofá siempre y cuando se cuente con suficiente espacio, para que no de la sensación de agobio. El perchero debe ser funcional y a la vez decorativo.
Elementos decorativos:
Los principales elementos decorativos que pueden emplearse en una habitación son:
- Alfombras; complemento ideal para crear un ambiente acogedor, con la gran ventaja que pueden cambiarse fácilmente de sitio.
- Cortinas, con texturas y estampados, las cuales dan un toque personal a los espacios.
- Cojines, cuyos colores deben combinar con el sofá y el resto del entorno de la habitación.
- Cuadros, los cuales habitualmente se colocan encima de las mesitas de noche, si son pequeños, y sobre la cama y en cualquier otra pared de la habitación, si son grandes.
Para garantizar un ambiente acogedor en tu habitación, ten en cuenta los siguientes aspectos:
- La ausencia de cuadros hace percibir las paredes mucho más grandes y amplias de lo que son en realidad.
- Los muebles dispuestos en forma desordenada provocan tensión y nerviosismo, lo cual no es sano para quién ocupa la habitación.
- No canses tu vista con las características de los elementos decorativos, por ejemplo si tu habitación tiene cortinas de rayas, en el sofá, sillas o sillones que tengas usa tela lisa.
