El crédito puede ser un aliado o un obstáculo, dependiendo de cómo se utilice.
En Colombia, muchas personas acceden a productos financieros sin tener claridad sobre sus condiciones, lo que puede llevar a decisiones que afectan su estabilidad económica. Más allá del monto de la deuda, lo realmente importante es el propósito y el costo del dinero que se adquiere.
Una realidad preocupante es que un alto porcentaje de personas desconocen cuánto paga realmente por sus créditos.
Esto se vuelve más crítico en contextos donde las tasas de interés pueden ser elevadas, haciendo que una deuda inicial crezca considerablemente con el tiempo. Por eso, entender el funcionamiento del crédito es el primer paso para tomar decisiones responsables.
La llamada deuda perjudicial
Surge cuando se adquieren obligaciones financieras para cubrir gastos que no generan ningún beneficio a futuro. Usar tarjetas de crédito para compras impulsivas, financiar consumos cotidianos o recurrir a avances de efectivo con altos intereses son ejemplos comunes. Este tipo de endeudamiento suele generar una sensación momentánea de alivio, pero a largo plazo puede convertirse en una carga difícil de manejar.
Una forma sencilla de identificar este tipo de deuda es comparar su costo con los beneficios que genera. Si el dinero que se paga en intereses supera cualquier posible ganancia o valor futuro, se está afectando directamente la salud financiera. En estos casos, el crédito deja de ser una herramienta útil y se convierte en un factor de riesgo.
- Por otro lado, existe el concepto de deuda inteligente, que se enfoca en generar valor. Este tipo de crédito se utiliza para inversiones que pueden mejorar la calidad de vida o aumentar los ingresos. Ejemplos de ello incluyen la educación, el fortalecimiento de un emprendimiento o la adquisición de vivienda. En estos escenarios, el endeudamiento se convierte en una estrategia para crecer.
Antes de adquirir cualquier obligación financiera, es recomendable hacerse algunas preguntas clave:
¿Cuál es el objetivo de este crédito?, ¿Cuál será el costo total al finalizar el plazo?, y ¿La cuota es sostenible dentro de los ingresos mensuales?
Tener claridad en estos aspectos permite evitar decisiones impulsivas y mantener el equilibrio económico. Además, es importante considerar que una deuda saludable no debería comprometer una parte excesiva de los ingresos. Mantener un nivel de endeudamiento controlado facilita cumplir con las obligaciones sin afectar la calidad de vida.

Tomar decisiones financieras informadas, marca una gran diferencia en el bienestar personal y familiar.
Contar con orientación adecuada permite evaluar mejor las opciones disponibles y elegir la alternativa más conveniente. En este sentido, Coomeva ofrece soluciones financieras diseñadas para acompañar a sus asociados, brindando herramientas, asesoría y opciones de crédito pensadas para impulsar sus proyectos sin poner en riesgo su estabilidad. Encuentra Soluciones financieras de ahorro y crédito en Bancoomeva.
