
El sarampión, una enfermedad exantemática infectocontagiosa, ha vuelto a encender las alarmas en 2026 en la región de las Américas. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2025 se confirmaron 14.891 casos, una cifra 32 veces superior a la registrada en 2024. En las primeras tres semanas de 2026 ya se habían reportado 1.031 casos, con brotes activos en México, Estados Unidos, Canadá y Brasil, entre otros países. Este repunte está estrechamente vinculado a las brechas acumuladas en la vacunación. El riesgo es aún mayor si se considera que el sarampión tiene una de las tasas de contagio más altas entre las enfermedades infecciosas: su R0 oscila entre 12 y 18, lo que significa que una sola persona infectada puede transmitir el virus a hasta 18 personas susceptibles.
En Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social (MinSalud) confirmó el 27 de febrero de 2026 tres casos de sarampión, todos importados. Se trata de adultos jóvenes que habían viajado recientemente a países con brotes activos. El MinSalud reiteró que Colombia conserva su estatus de país libre de transmisión endémica, pero enfatizó que la llegada de casos importados obliga a reforzar las medidas de prevención.

La situación en Las Américas refleja un desafío regional. El incremento de la movilidad internacional, sumado a la disminución de las coberturas de vacunación en algunos países, ha generado condiciones propicias para la reintroducción del virus. La OPS insiste en que la única manera de evitar la propagación es garantizar que al menos el 95 % de la población esté vacunada, cifra que asegura la inmunidad colectiva.
la vigilancia epidemiológica y la vacunación masiva no pueden relajarse. Solo así será posible proteger los avances alcanzados y evitar que el sarampión vuelva a instalarse en nuestras comunidades. Coomeva Cooperativa ofrece a sus asociados y familiares, el Servicio Básico Mutual en Salud y Coomeva Medicina Prepagada, para que consulten sobre estas estrategias de prevención disponibles.
Referencias Bibliográficas