Es un problema significativo que afecta a un porcentaje considerable de parejas en edad reproductiva. Según datos actualizados, aproximadamente el 15% de las parejas en el mundo enfrentan problemas de infertilidad, y en cerca del 50% de estos casos, la infertilidad masculina es un factor contribuyente, ya sea de forma exclusiva o combinada. Alrededor del 7-10% de los hombres en edad reproductiva experimentan algún grado de infertilidad.
Estudios recientes, indican que su prevalencia varía según la región, con tasas más altas en áreas con mayor exposición a factores ambientales como toxinas, estrés o estilos de vida poco saludables. En países desarrollados, se estima que entre el 8-12% de los hombres tienen problemas de fertilidad, mientras que en regiones con acceso limitado a atención médica, las tasas pueden ser mayores debido a infecciones no tratadas o factores ambientales.
Es la incapacidad de un hombre para lograr un embarazo en su pareja tras un año de relaciones sexuales regulares sin protección. Afecta aproximadamente al 7% de los hombres y representa hasta el 50% de los casos de infertilidad en parejas.
La infertilidad masculina se divide en:
● Primaria: cuando el hombre nunca ha logrado un embarazo.
● Secundaria: si ha habido un embarazo previo, pero no se logra uno nuevo.
También se clasifica según el problema:
● Pre-testicular: alteraciones hormonales que afectan la producción de espermatozoides.
● Testicular: problemas en los testículos, como daño o defectos genéticos.
● Post-testicular: obstrucciones o alteraciones en el transporte de espermatozoides.
Son variadas:
● Factores hormonales: bajos niveles de testosterona o problemas en la glándula pituitaria.
● Daño testicular: infecciones virales, lesiones, exposición a radiación o quimioterapia.
● Obstrucciones: bloqueos en los conductos que llevan los espermatozoides, como tras una vasectomía o infecciones.
● Estilo de vida: tabaquismo, alcohol, obesidad, estrés o exposición a toxinas.
● Genéticos: anomalías cromosómicas, como el síndrome de Klinefelter. En algunos casos, la causa no se identifica.
Comienza con una historia clínica detallada: antecedentes médicos, estilo de vida y exposición a riesgos. Luego, se realizan:
●Análisis de semen (espermograma): evalúa la cantidad, movimiento y forma de los espermatozoides.
● Exámenes hormonales: miden testosterona y otras hormonas.
● Ecografía testicular: detecta obstrucciones o anomalías en los testículos.
● Pruebas genéticas: si se sospechan problemas cromosómicos. Un urólogo o especialista en fertilidad guía el proceso.
La infertilidad masculina no es el fin del camino. Dependiendo de la causa, tratamientos como medicamentos hormonales, cirugía (para obstrucciones) o técnicas de reproducción asistida (inseminación artificial, fertilización in vitro) pueden ayudar.
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Referencias
●World Health Organization. (2020). Infertility definitions and terminology. Recuperado de https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/infertility
● Kumar, N., & Singh, A. K. (2015). Trends of male factor infertility, an important cause of infertility: A review of literature. Journal of Human Reproductive Sciences, 8(4), 191-196. doi:10.4103/0974-1208.170370