Aunque la lactancia materna en sí misma es un hecho biológico se encuentra expuesto a modificaciones, producto de influencias sociales políticas, económicas y culturales. de nutrientes que podemos obtener los seres humanos en nuestros primeros años de vida, y por sí sola puede cubrir prácticamente todas las necesidades de vitaminas y minerales de un lactante sano. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los bebés sean alimentados con leche materna desde la primera hora de su nacimiento y hasta que cumplan seis meses de edad, momento en el cual empieza a suministrárseles una alimentación complementaria.
Algunas características destacables de la leche materna son:
- Es un alimento nutricionalmente perfecto.
- Es elaborado por la naturaleza.
- Se adapta a las necesidades cambiantes del bebé o lactante.
- Es la medicina personalizada más específica.
Entre las ventajas de la lactancia materna para el bebé se pueden citar:

- Proporciona nutrientes de alta calidad al bebé, el cual los absorbe fácilmente, contiene además todo el agua que el bebé requiere por lo cual no necesita consumir ningún otro líquido.
- La leche materna es un líquido que protege contra las infecciones debido a su alto contenido en células, factores antiinflamatorios, antibacterianos, antivíricos y antiprotozoarios.
- El lactante tiene menos probabilidad de desarrollar y/o sufrir otitis, neumonías, diarrea, alergias y/o meningitis.
- La lactancia materna crea un clima de calma y calor emocional entre la madre y el lactante.
- Los lactantes lloran menos y al estar más tranquilos, las mamás pueden responder más fácilmente a las necesidades de éstos.
- La lactancia materna favorece el desarrollo mental, intelectual y visual de los lactantes.
Algunos beneficios que obtiene una mujer que amamanta a su bebé son:
- Aprende a atender las necesidades de su bebé.
- Descubre que la lactancia es alimento, amor, refugio, protección, consuelo.
- Estrecha el vínculo afectivo madre e hijo.
- Reducción de riesgos de hemorragias posparto.
- Favorece la contracción del útero y la recuperación de su tamaño.
Algunos hábitos que debe evitar o reducir una madre durante la lactancia son:
- Consumo de alcohol, ya que en la leche materna transfiere a su bebé pequeñas cantidades de éste, afectando negativamente su conducta, ritmo de sueño e incluso su desarrollo psicomotor.
- Consumo de tabaco, ya que la nicotina pasa a la leche materna y puede ocasionar en el lactante efectos adversos como: poco aumento de peso, cólicos frecuentes, infecciones respiratorias y síndrome de muerte súbita.
