Ébola: síntomas, prevención y situación actual en Colombia

Publicado el 26 de junio del 2026 | Por: PABLO ANDRES MIRANDA MACHADO
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El Ébola es una enfermedad viral grave que afecta tanto a humanos como a primates.

Fue identificado por primera vez en 1976 en la República Democrática del Congo, y desde esa época sigue siendo una de las enfermedades más graves y temidas en el mundo. El virus pertenece al género Orthoebolavirus. Los murciélagos frugívoros son considerados el reservorio más probable. Entre las especies que afectan a los humanos destacan Zaire, Sudán y Bundibugyo, esta última responsable de recientes brotes en África. 

Se caracteriza por brotes con alta mortalidad, que pueden variar entre el 25% y el 90% según la cepa y las condiciones de atención médica. Los síntomas aparecen entre 2 y 21 días después de la exposición, los cuales pueden ser fiebre, dolor muscular, fatiga y dolor de garganta, seguidos de vómitos, diarrea y, en casos graves, hemorragias. 

La transmisión ocurre por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o superficies contaminadas. No se transmite por el aire ni por el agua, lo que limita su propagación en contextos controlados.

La cepa Bundibugyo ha generado un brote en la República Democrática del Congo y Uganda en 2026, con cientos de casos y decenas de muertes. La OMS declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, lo que ha llevado a los países, incluyendo a Colombia, a reforzar la vigilancia epidemiológica, aunque no se han registrado casos en territorio nacional. Con respecto a la prevención y tratamiento, la vacuna Ervebo ha mostrado eficacia contra la cepa Zaire, pero aún no existe vacuna para Bundibugyo. 

El tratamiento se centra en cuidados de apoyo: hidratación, control de síntomas y manejo de infecciones secundarias. Para Zaire existen terapias como Inmazeb y Ebanga, pero no están disponibles para Bundibugyo.

  • El Ministerio de Salud y Protección Social ha emitido lineamientos claros para enfrentar la amenaza del Ébola en el país. A las entidades territoriales le recomienda fortalecer la vigilancia epidemiológica, garantizar la notificación inmediata de casos sospechosos, reforzar la capacidad de respuesta en instituciones de salud y mantener coordinación en puntos de entrada internacionales. A la ciudadanía se le recomienda el lavado frecuente de manos, limpieza y ventilación de espacios cerrados, uso de tapabocas en caso de síntomas respiratorios, evitar viajes a zonas afectadas y reportar de inmediato cualquier síntoma compatible tras viajes internacionales. Además, se recomienda evitar contacto con animales silvestres como murciélagos y primates .

El Ébola no solo afecta la salud, sino también la estructura social. 

Los niños y comunidades enteras sufren las consecuencias del estigma, la pérdida de familiares y la interrupción de servicios básicos. La preparación y la educación son esenciales para mitigar estos efectos. Aunque el riesgo en Colombia es bajo, la vigilancia epidemiológica y la preparación son fundamentales. El Ébola nos recuerda la importancia de la cooperación internacional y de seguir las recomendaciones oficiales para proteger la salud pública. 

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