La manzanilla es una de las hierbas medicinales de mayor antigüedad conocida por la humanidad. Era usada en época antigua por griegos, romanos y egipcios, para el tratamiento de afecciones y dolores intestinales.
La planta de manzanilla sobrevive en prácticamente cualquier tipo de suelo y es fácilmente cultivable ya que basta con un riego periódico y protección del sol directo para disfrutar de esta hierba y de sus múltiples beneficios.
Algunos de los beneficios que podemos obtener de la ingestión de la infusión de manzanilla son:
- Frena el proceso de envejecimiento por su contenido de levomenol, el cual tiene propiedades antiinflamatorias, lo que ayuda a mejorar la textura de la piel y a prolongar su elasticidad, dándole una apariencia juvenil.
- Hidrata la piel por su contenido de azuleno, el cual tonifica e hidrata la piel.
- Calma el sistema nervioso, favoreciendo el sueño, por lo cual se ha utilizado como una cura natural contra el insomnio.
- Calma y relaja los músculos y el revestimiento del intestino, utilizándose por esta razón para aliviar dolencias estomacales e intestinales.
- Acelera la curación de las heridas, por sus propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes.
- Combate el acné y las manchas en la piel.
- Regula los períodos menstruales.
- Refuerza el sistema inmune, por su gran cantidad de compuestos fenólicos, los que están asociados a la lucha contra infecciones bacterianas.
- Reduce los niveles de azúcar en la sangre, por lo cual su ingestión ayuda a controlar la diabetes.
- Alivia las respuestas alérgicas, al actuar como antihistamínico.
Otros usos de la manzanilla son:
- Como ingrediente de productos cosméticos como el shampoo, para aclarar y dar brillo a los cabellos de tonos claros.
- Como ingrediente en perfumería, ambientadores e inciensos.
- Como ingrediente en cremas de afeitar, por las propiedades calmantes y antiinflamatorias del alfa-bisabolol, uno de sus componentes.

- En la agricultura, la manzanilla es usada como cultivo de asociación para ayudar a mejorar el crecimiento de una serie de hortalizas como cebolla, coliflor y repollo; también se rocía té de manzanilla en las plántulas de los cultivos para protegerlos de infecciones micóticas (infecciones por hongos) e infecciones bacterianas.
Numerosos estudios de investigación han demostrado que el consumo de 5 a 6 vasos de infusión de manzanilla durante dos semanas, ayuda al organismo a combatir las enfermedades, razón por la cual, como parte de mi dieta, incluyo tazas de infusión de manzanilla (té o aromática), y de igual manera te invito a incluir la manzanilla como una de las bebidas de una dieta saludable.
