La productividad es la capacidad de utilizar los recursos que tenemos (dinero, herramientas, mano de obra) para generar un resultado que sea satisfactorio y que preferiblemente se haga en un tiempo corto.
Cuando lo enfocamos en el ámbito laboral y profesional la productividad de las personas, es medida todo el tiempo para percibir si su trabajo aporta valor y si se está sacando el máximo provecho al empleado.

Sin embargo, llegamos a la fina línea entre la productividad y el exceso de trabajo, sin darnos cuenta a tiempo, que esta sobrecarga nos lleva a presentar trastornos de ansiedad, estrés ocupacional y enfermedades como el colon irritable y migraña.
Como empresarios, debemos preguntarnos entonces si: ¿Estoy manteniendo un equilibrio en las actividades que asigno a mis empleados o si los estoy llevando directo a padecimientos mentales que a la larga terminan afectando al trabajador y hasta a la propia empresa?
No podemos negar que las empresas se componen por seres humanos y que aun cuando la tecnología y la cultura de la inmediatez nos lleva a querer resultados instantáneos, el motor de una empresa son las personas que allí trabajan y por ellas debemos integrar prácticas de trabajo que les permitan retarse y cumplir sus objetivos pero que preserven su salud en todo momento.
Por eso, quiero recomendarte las siguientes acciones, que me han funcionado para mantener un equilibrio y que “la productividad” no se nos vuelva un enemigo para la salud del equipo:
- Ten definidos los perfiles de cargo donde se relacionen las funciones de cada trabajador, para que puedas identificar la carga de trabajo.
- Crea espacios de retroalimentación con cada trabajador, el objetivo es escucharlos a cerca de las necesidades que tienen para cumplir de manera adecuada sus actividades y permitir que aporten a las soluciones para fortalecer mejor el desarrollo de su trabajo.
- Recuerda que somos humanos y que todos los días no nos encontramos al 100% para cumplir con las funciones de trabajo, por lo tanto, debes estar atento a las condiciones de salud física y mental de los empleados. Si una persona se incapacita con frecuencia o baja su productividad, es viable reunirse con ella e indagar a cerca de la causa, para poder establecer acuerdos y soluciones.
- Genera espacios de trabajo colaborativo y de esparcimiento, donde se fomente la ayuda mutua entre todos los integrantes de la empresa, de esta manera la productividad se puede beneficiar de la innovación que se da a través de la colaboración y le permitirá al empleado sentirse acompañado en el proceso.
- Por último, NO midas la productividad por las horas de trabajo que permanecen en la empresa, este es un indicador poco efectivo y fomentar una cultura empresarial basada en el cumplimiento de horas genera mayor desmotivación y bajo rendimiento.
