
Ciudades en todo el mundo han adoptado en forma amplia la reutilización adaptativa y la importancia de realizar inversión en sitios históricos y llevarlos al presente, reutilizando su estructura. La reutilización adaptativa es la adaptación de edificios antiguos para nuevos usos, en lugar de optar por demolerlos y construir unos nuevos, brindándoles de esta forma una segunda vida útil.
Con la reutilización adaptativa es posible cambiar las funciones de una edificación, maximizando los materiales y estructuras existentes, por ejemplo, puede convertirse un antiguo edificio industrial en un espacio residencial o para oficinas, conservando la estructura del edificio y complementándola con materiales d tipo ecológico. Actualmente se ha reconocido la importancia de la preservación de la identidad histórica de las edificaciones, y ven atractivo el ahorro que implica la reutilización de construcciones existentes.

En el campo de la arquitectura moderna, la reutilización adaptativa emerge como un fuerte enfoque que no sólo respeta el pasado, sino que innova para el futuro. Esta práctica no sólo contribuye a la conservación de los recursos, sino que además mitiga el impacto ambiental al reducir la necesidad de nuevas construcciones.