La Iglesia de Chora en Estambul: arte bizantino y mosaicos únicos


62
Compartir en:

Un refugio de fe y arte en los muros de la ciudad.

Ubicada en Estambul denominada así tras la conquista otomana en 1453, popularizada del griego "a la ciudad" , (anteriormente llamada Bizancio (660 a.C., luego Constantinopla (324 d.C)), en el barrio de Edirnekapı, lejos del bullicio de Sultanahmet, la Iglesia de Chora debe su nombre a su ubicación original: "Chora" significa "en el campo" , ya que se encontraba fuera de las murallas de Constantino, quien inició las murallas alrededor del año 324 d.C. pero fueron sus sucesores, especialmente Teodosio II en el siglo V (c. 413-414 d.C.), quienes construyeron las formidables Murallas Teodosianas de doble línea, que se convirtieron en el principal sistema defensivo de la ciudad durante siglos y fueron fundamentales para su protección hasta la caída de Constantinopla.

Aunque el edificio actual data principalmente del siglo XI, su verdadera magia reside en lo que ocurrió en el siglo XIV, cuando el estadista Teodoro Metoquites decidió convertirla en un poema visual dedicado a la divinidad.

Tesoros Iconográficos: El Renacimiento Bizantino

Al cruzar su puerta, prepárate para que se te corte la respiración. A diferencia de otros templos, en Chora la decoración no es solo ornamental; es una hermosa narrativa cinematográfica de la vida de la Virgen María y de Jesucristo.

El Ciclo de la Virgen: Es uno de los más completos que existen. Podrás ver escenas llenas de ternura, como los primeros pasos de María o su presentación en el Templo, el momento que conoce a San José, con una delicadeza técnica que parece desafiar la rigidez del mármol.


LA IGLESIA DE CHORA


Esta imagen la he tomado yo, representa "El viaje a Belén" (o el Empadronamiento para el Censo), ubicado en el nártex exterior del templo.

La Anastasis (El Descenso a los Infiernos): Debes dirigirse al parekklesion (capilla lateral). Allí encontrarás un fresco monumental donde Cristo, envuelto en una luz blanca radiante, rescata a Adán y Eva de sus tumbas. La fuerza del movimiento y la expresión de los rostros marcan la cumbre del arte paleólogo.

¿Por qué visitarla hoy?

Entrar en Chora es como abrir un libro de cuentos dorados. Sus cúpulas están decoradas con genealogías bíblicas y cada centímetro de pared cuenta una historia de redención. Aunque el edificio ha vuelto a funcionar como mezquita recientemente, sus tesoros siguen ahí, recordándonos la capacidad humana de crear belleza para tocar lo divino.

Un pequeño consejo: Trata de ir temprano por la mañana. La luz natural que entra por las ventanas hace que los cristales de los mosaicos brillen con una intensidad que ninguna cámara puede capturar con justicia. Es un momento de paz que te conectará con los siglos de historia que sostienen a Estambul. Se pueden tomar fotos sin flash.

Referencia Bibliográfica 

Underwood, P. A. (1966). The Kariye Djami: Historical Introduction and Description of the Mosaics and Frescoes. Bollingen Series. 

Querido lector ten la total confianza en el apoyo completo para que tu viaje sea un éxito, Coomeva con sus expertos asesores te orientan de maravilla. Recomiendo contratar un guía local.

Este espacio es para comentarios acerca del contenido del blog, si requiere hacer alguna solicitud o información de alguna de las empresas del grupo si es Asociado a Coomeva Cooperativa por favor puede hacerlo a través de nuestros canales de contacto.